Instalación Artística de FAEDU: «Diversidad que nos sostiene» activó la reflexión sobre identidad y raíces culturales en la UPCH

Estudiantes del sexto ciclo de la carrera de Educación Inicial de la Facultad de Educación (FAEDU) de la UPCH presentaron con éxito la instalación artística «Diversidad que nos sostiene» en la Plaza Porturas del Campus Central. La propuesta, nacida del curso Taller de Arte y un proceso de curaduría colectiva, tuvo como propósito sensibilizar y visibilizar la diversidad cultural del Perú articulando miradas desde la lengua materna, la vestimenta, la cosmovisión y la migración.

El evento, realizado el 26 de noviembre, contó con la presencia de la Dra. Magaly Cruzalegui, Directora de la Escuela Profesional de Educación, y la Mag. Ingrid Rosemary Guzmán Sota, Jefa de las carreras de EIB Inicial y Primaria, quienes acompañaron el trabajo de las estudiantes junto a la docente a cargo del curso, Magari Quiroz.

La instalación ocupó cuatro esquinas del espacio, cada una enfocada en un eje temático específico, y culminó en un Centro de Encuentro que simbolizaba la unión y la continuidad de todas las historias culturales.

Cuatro Esquinas de Reflexión y Memoria

La propuesta artística invitó al público a interactuar y reflexionar sobre las siguientes dimensiones de la identidad peruana:

  • 1. Voces que no se apagan (Lengua Materna): Esta instalación sonora e interactiva, a cargo de Angie Enciso, Flor Pimpinco y Kamila Milla, invitó a reflexionar sobre las lenguas originarias como pilares de la identidad. Mediante un audio con conversaciones en quechua, aimara, asháninka, shipibo-konibo y awajún, se visibilizó la resistencia de estas voces. La «Caja de las voces» ofreció tarjetas con testimonios para llevar, reforzando la permanencia de cada lengua.
  • 2. Vestimenta Amazónica-Andina: Memoria y Territorio: Daniela Garcia, Nicole Pinedo, Jubitza Lopez y Aracely Condor destacaron la riqueza de los pueblos Kukama Kukamiria, Quechua Lamista y Kandozi. Se exhibieron vestimentas tradicionales elaboradas con algodón o llanchama y teñidas con pigmentos naturales, reivindicando sus significados espirituales y su vínculo con el territorio.
  • 3. Cosmovisiones del Perú: Lo Sagrado que Permanece: A través de una estatua viviente, a cargo de Emily Erazo, Ana Espinoza, Fiorela Ochoa y Ruth Orellana, se honró el legado mítico peruano. Se representaron tres figuras centrales: la Bruja de Cachiche (costa, sabiduría), el Cóndor Andino (sierra, guardián) y la Yacumama (selva, espíritu protector).
  • 4. Migrar para sobrevivir: Mayva Comun, Jimena Huaroto, Kyara Salcedo y Britney Gonzales buscaron generar empatía hacia el fenómeno migratorio. Esta instalación presentó testimonios reales y registros visuales de personas que migraron, cuyas fotografías estaban unidas por hilos rojos entrelazados, simbolizando la conexión de las historias que nacen de un mismo fenómeno social.

El Centro: «Lo que sostiene nuestras historias»

El recorrido culminó en un espacio de unión, el Centro de Encuentro, instalado por Flaviana Solis, Josselyn Tello y Katherine Quispe. Un gran sol formado por telas de distintas texturas, del cual partían cuatro cuerdas o raíces que conectaban con cada instalación, representó el territorio común y la convergencia de las historias.

La «Caja del Centro» invitó a los visitantes a una acción simbólica: al jalar una cuerda, encontraban la frase «Lo que sostienes es una historia que, si la sueltas, se pierde». Este gesto sirvió para recordar que cada persona es portadora de una historia familiar y cultural que demanda ser cuidada y transmitida.

La instalación «Diversidad que nos sostiene» fue un acto de responsabilidad educativa y compromiso de las futuras docentes, activando la memoria cultural y promoviendo un encuentro respetuoso entre las múltiples culturas que conviven en el país.